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Asunto: La llamada del Espíritu de Dios a Sus hijos universales - 1 Publicado: 06 Jun 2009 16:25 |
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| Administrador |
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Registrado: 24 Oct 2006 23:11 Mensajes: 1597
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También los hermanos de los ámbitos parcialmente materiales del universo contribuyen en la Obra de Redención del Hijo de Dios
“La llamada del Espíritu de Dios a Sus hijos universales”
“Contacto con un hermano de las estrellas llamado Mairadí ”
Primer Contacto
Un hermano del cosmos: Que Dios esté con todos nosotros. Es hora. Me has percibido en ti. ¡Escucha! A través de la misericordia del Señor y vuestro Maestro. ¡Escucha! A través de la misericordia del Señor y vuestro Maestro nos
puedes recibir. Cualquier hora nos va bien.
¡Escucha! Cualquier hora nos va bien.
Acéptanos como tus hermanos del cosmos. Deseamos transmitir noticias al mundo.
Escúchanos. Son los hermanos del cosmos.
Nosotros somos vuestros amigos. Nosotros deseamos transmitir noticias al mundo. Deseamos decir a los hombres, que fuera de este sistema solar hay otras formas de existencia, que son parcialmente materiales y que presentan diversos grados de condensación.
Nos puedes percibir bien.
Esto va por telepatía. Esto va por telepatía.
Te saludamos en nombre del Señor y vuestro Maestro.
No olvides que ha llegado el momento, en que podemos volver a tomar
contacto contigo. Tú decides la hora.
Que haya paz y amor en vuestros corazones, para que sanen las almas y los hombres, pues este mundo y esta Tierra se encuentran ante grandes catástrofes.
¡Paz, paz en Dios y paz en vuestro Maestro!
Segundo Contacto Mairadí:
La vida en Dios es muy diversa, rica en fuerza divina. Quien lo reconoce y se esfuerza por ello, tiene muchas posibilidades, según el grado de conciencia. Cuanto más nos acercamos a la luz divina, tanto más amplios se vuelven nuestros conocimientos espirituales, y de acuerdo con nuestra vida y nuestros conocimientos también podemos actuar. El hombre se encuentra tan encerrado, porque no abre los ámbitos de conciencia, que todos hemos recibido como herencia de Dios, nuestro Señor.
Los ámbitos de conciencia son nuestra vida. A través de ellos experimentamos y nos enteramos de lo que realmente llevamos dentro, que es toda la Creación. La totalidad nos fue inspirada por la vida eterna, a la que veneramos y servimos.
Aunque vosotros los hombres viváis como esclavos de vuestra ignorancia, aún así, sois nuestros hermanos.
Nosotros venimos de mundos superiores, de allí donde no existe la noche, como aquí. Allí existen las corrientes magnéticas espirituales, que en todo momento son activadas por la luz espiritual fluyente, el éter. Esto significa que nosotros no tenemos noche, ya que nuestro sistema solar no presenta la cristalización terrestre. Nuestro planeta no se encuentra sometido a estas alteraciones como vuestra Tierra, porque con una vida legítima lo mantenemos en una misma vibración, que nos fue ofrecida por la Ley de Dios.
También nosotros reconocemos, que debemos seguir evolucionando. Sin embargo, nos hemos propuesto la misión de no sólo desarrollarnos nosotros mismos, sino de seguir refinando también a nuestro planeta. Por eso nuestro tiempo de maduración y realización es más largo. Nosotros reconocemos, que nuestro sistema solar, que existe en una de las muchas galaxias, pertenece a la eterna existencia pura y que sólo es una parte de nuestro eterno planeta-hogar.
Nos hemos propuesto la misión, de no sólo dar importancia a nuestro propio desarrollo, sino de elevar también a nuestro sistema solar al refinamiento espiritual legitimo. Dios, el Señor y Padre de todos nosotros, nos da para ello Su fuerza y amor a todos nosotros.
Igual que nuestros cuerpos espirituales son atraídos por la Ley de gravitación espiritual, que es la fuerza primaria de toda existencia, de acuerdo con nuestro nivel espiritual, también es elevado un sistema solar refinado a una vibración superior.
Junto con muchos hermanos, que viven en otras galaxias, nos hemos propuesto la misión de cuidarnos de nuestros hermanos en la Tierra, porque el gran tiempo de transformación está cerca. Pero antes de que ésta entre en acción, caerán sobre la humanidad grandes guerras y catástrofes, que harán temblar la Tierra. Por estas reacciones, que son consecuencia de las acciones de la humanidad, aún habrá muchos hombres, que encontrarán su camino hacia mundos superiores a través de su Redentor, porque al final a los hombres y a las almas ya no les quedará otra salida. El hombre materialista y el alma envuelta en vibraciones terrestres ya no tendrán nada a qué agarrarse, ni a sus bienes y pertenencias ni a un objeto querido.
Tampoco el prójimo ya no le dará apoyo, porque cada uno estará buscando asustado o indefenso una salida de estos acontecimientos venideros.
Para poder llevar a cabo nuestra misión, nos dirigimos hacia la jerarquía divina. En nuestra oración pedimos que nos fuese permitido ayudar a nuestros hermanos humanos.
También entre nosotros hay grandes iluminados, que por nuestras plegarias recibieron la respuesta afirmativa de la jerarquía divina, de que podemos servir al Maestro de los maestros prestando ayuda a nuestros hermanos humanos.
Con este servicio al prójimo nos, ha sido concedida una gran misericordia por parte de nuestro Señor y Dios, pues el servicio al prójimo fomenta al mismo tiempo nuestra evolución espiritual. Estas fuerzas misericordias recibidas, sin embargo, no nos las quedamos para nosotros; las repartimos a partes iguales a nuestro sistema solar, que queremos llevar con nosotros hacia el Ser Superior, hacia lo eterno, con nuestro activo amor al prójimo.
Me ha sido permitido hablar a través de ti (Gabriele) a todos los que desean escucharnos, y de volver a hacerlo de vez en cuando. Ya que en esta Tierra se esparcen tantas falsedades sobre nosotros, podemos poner aquí algunas cosas en claro.
Así se producen falsos comunicados: Un hombre con facultades mediales toma partes de manifestaciones legitimas de otros médiums y añade algo más de su parte, de modo que la verdad se vuelve impura, es decir, llena de ideas y opiniones.
Lo único que queremos es ayudar a nuestros hermanos humanos y hacer un servicio de samaritano, del que este mundo tiene gran necesidad. A pesar de la gran acción de misericordia de su Redentor, la humanidad no ha conseguido ayudarse con la gran ayuda y fuerza misericordiosa.
Ya que muchos hombres sólo se preocupan de sus bienes dándoles gran valor, no pueden comprender, que otros deseen ayudarles. Creen que todo lo que viene de fuera, de más allá de su sistema solar, les es hostil.
El que desde los mundos superiores penetra en las profundidades de lo material, es imposible que sea un enemigo, sino que sólo puede ser un amigo. Pues el que posee la fuerza para volver a salir de esta materia y de volver a los mundos luminosos, ése sabe también cómo aplicar la Ley del Señor, aunque nosotros, y esto lo admito, tampoco podemos verificar aún del todo la Ley de la Vida. A pesar de todo hemos reconocido que sólo el amor al Todopoderoso y al prójimo, la entrega a Dios, el Señor, y a nuestro prójimo nos hace avanzar en la evolución de la Ley.
Con estas breves declaraciones deseo transmitir la verdad. Nuestra misión es ayudar a nuestros hermanos humanos y dar testimonio de nuestra verdadera existencia.
Como ya dije, no queremos otra cosa que verificar el amor al prójimo, para que algún día todos podamos volver a vivir unidos en la perfección, en la existencia eternamente pura.
Nuestro mensaje es, además: “El que anhela la pureza, recibirá de Dios, el Espíritu eterno, más sabiduría y fuerza espiritual para su realización”.
La humanidad debe enterarse, de que fuera de su ámbito de vida hay otras existencias, que tienen una sabiduría mucho mayor que el hombre inseguro, que anhela los bienes materiales.
Nosotros, vuestros hermanos, que venimos con nuestras naves espaciales a este sistema solar, vivimos en diferentes ámbitos vibratorios de las diversas galaxias. También los grados de vibración de nuestros cuerpos son muy distintos, según el nivel de evolución, es decir, según la madurez espiritual.
Igual que nuestras naves espaciales son construidas de varios modos distintos, también son distintos los grados de condensación de nuestros cuerpos. Las naves espaciales fueron construidas según los conocimientos de los hermanos. Según el nivel de evolución de los diversos hermanos de las estrellas, también serán sus naves espaciales. Pero cada hermano de las estrellas se esfuerza por servir al Espíritu de Dios de acuerdo con su nivel de conciencia, queriendo ayudar a la humanidad que está en apuros, a las almas y a las demás formas de vida, como por ejemplo al reino animal.
Nuestra misión también consta de: “En cuanto empiecen las inmensas transformaciones, que se producirán sobre todo después de la aparición de vuestro Maestro, empezará para nosotros nuestra misión principal. Con la fuerza telepática recogeremos en una campana de irradiación no sólo a los hombres, sino también a las almas de los planos de purificación y a las almas parciales del reino animal. Entre otras cosas las sacaremos de este sistema solar, para llevarlas a mundos más tranquilos que, sin embargo, tienen que corresponder en su grado de vibración a estos cuerpos recogidos”.
Lamentablemente vuestro sistema solar ahora se ha condensado tanto, que se tendrá que sacar una capa de sedimento tras otra, con lo que todo este sistema solar pasará a la expansión.
El refinamiento de un sistema depende del refinamiento de sus habitantes, es decir, también de vosotros los hombres. 0 sea que vosotros, los hombres, os debéis orientar hacia las Leyes del Señor y cumplirlas. Sólo cumpliendo las Leyes del Espíritu, os convertiréis en hombres iluminados y capaces de actuar en el sentido positivo, que aún podrían evitar muchas cosas.
Los grados de iluminación son ámbitos de conciencia. Cuanto más penetréis en las hermosas Leyes de Dios con la correspondiente vida legitima, tanto más os cambiaréis a vosotros y a vuestra estructura terrestre, ya que la Ley del Señor no sólo actúa en la Tierra, sino también en vosotros los hombres. Con un modo positivo de pensar y actuar la humanidad cambiaría primero su propia estructura y luego la de la Tierra, de modo que todo el sistema solar podría experimentar un cambio positivo. O sea, que esto significa: De acuerdo con vuestro grado de refinamiento también se refinaría vuestro sistema y seria elevada su vibración. Esto tendría como consecuencia la transformación y no la disolución.
Como ahora habéis oído, todos deberíamos acercarnos a la meta eterna para volver a llevar con nosotros lo que hemos arrastrado hacia abajo por nuestra culpa: Esto son nuestros sistemas solares.
La humanidad no reza como debería rezar, convencida y con el corazón. Con la oración de corazón el hombre alcanza el Núcleo de Ser del alma, lo divino en él, lo que entonces se hace más activo, con lo que muchas cosas se podrían recompensar y evitar. Sólo a través del núcleo de ser de la divinidad, podemos conseguir amoldarnos a la existencia eterna. El camino hacia ella pasa por otra parte por los centros de conciencia, que se encuentran en nosotros, pues son los ámbitos de evolución legítimos de nuestra vida. No importa cómo estén ordenados, es la fuerza espiritual, a través de la cual podemos, de acuerdo con nuestra vida, recibir y repartir.
La oración es la entrega a Dios.
En nuestro planeta se reza mucho. Pedimos una y otra vez que Dios, el Padre de todos nosotros, nos siga iluminando, para que podamos ayudarle más y mejor a Él y a Su Hijo, nuestro Hermano, vuestro Maestro. Así estamos en la unidad, unidos en la oración, y pedimos la fuerza de Dios, para que nos ilumine a todos.
Nosotros no tenemos iglesias como vosotros. Nosotros sabemos que las confesiones sólo separan. Nosotros sabemos que sólo en la unidad con Dios y toda existencia nace el altruismo, que nos fortalece, para que podamos ayudar a los demás.
Cuando nos reunimos a rezar en nuestro planeta, en ciudades o pueblos, que no se parecen a los vuestros, entonces sabemos que en otros lugares hay hermanos y hermanas con la misma idea, que también rezan por la gloria y la iluminación, para que podamos servir todavía más a nuestros hermanos humanos. Si entonces le es concedida la iluminación a un hermano por sus oraciones de corazón, no dudamos, sino que alabamos a Dios y le damos las gracias, e intentamos realizar agradecidos todo lo que el Todopoderoso nos ha manifestado y así ayudar a nuestro prójimo.
Gracias a los dones de iluminación y misericordia de nuestro Señor hemos podido construir naves espaciales fuera de nuestro sistema solar y de acuerdo con nuestra conciencia. La construcción de estas naves, que van por ondas magnéticas, nos fue manifestada por la Palabra Interna, por el Espíritu de Dios. Con la oración y la entrega a Dios, nuestro Señor, recibimos la iluminación para realizar muchas cosas. Con la visión interna oíamos y veíamos al mismo tiempo el lugar de construcción de nuestras naves espaciales y también recibimos fuerzas adicionales, para llegar con nuestros cuerpos parcialmente materiales al lugar visto. También la fuerza espiritual para la construcción nos fue especialmente concedida para ello. La alabanza no tiene fin. Todo lo que hacemos, y se lo hemos prometido al Señor y Maestro, debe ser una alabanza a Dios. Con la alabanza recibimos más posibilidades. A través de la palabra interna y de la visión interna reconocimos que todavía serían manifestados mayores dones de misericordia divinos de nuestro Señor. Y así ocurrió.
Precisamente en un momento en que no sabíamos como continuar, nos llegó de nuevo la luz de la iluminación y nos dio reconocimientos todavía más profundos para la construcción de nuestras naves.
Las naves espaciales son construidas en planetas mucho más condensados que el nuestro, ya que tenemos que amoldar los metales y el grado de vibración a vuestro sistema solar.
Muchos de vosotros saben por otros informes, que hay naves espaciales de diversos tipos. Unas son alargadas, otras ovaladas y otras redondas. La forma de construcción corresponde siempre al grado de conciencia de nuestros hermanos de las diversas galaxias; lo que corresponde a su grado de madurez y los reconocimientos resultantes.
Como ahora sabéis, también nosotros vivimos en diversos grados de conciencia. Aún así, somos amigos y no enemigos. Todos se ayudan entre sí. Nadie siente envidia de otro, aunque los grados de conciencia son visiblemente distintos.
Todos sabemos acerca de nuestro Camino de evolución y que es posible hablar precisamente a los hombres y a las almas, y también al mundo animal por las diferentes vibraciones de conciencia. Los márgenes de reconocimiento son precisamente muy distintos entre los hombres. El reconocerlo también debería ser vuestro deber para que aquél, que tiene una conciencia elevada, pueda ayudar al que todavía lucha por ella. Nuestros diferentes niveles de reconocimiento nos unen, aunque vivamos según nuestro estado de evolución en los correspondientes planetas, que vuelven a estar de acuerdo con nuestro grado de vibración.
Todos aquellos que lean mi mensaje, me pueden llamar Mairadí. Yo no vengo de vuestra galaxia, sino de mundos lejanos, de un manantial de energía de vibración más elevada. Hoy todavía no voy a dar ningún nombre para nuestro sistema planetario. Esto carece de importancia para vosotros. Lo importante es que los hermanos humanos se enteren de la situación caótica en que están viviendo, y que nosotros, los hermanos del cosmos, venimos con intención de amor. Os rogamos que os orientéis hacia Dios y que verifiquéis Sus Leyes, para que, cuando empiecen las grandes catástrofes, ya tengáis una vibración elevada por la correspondiente vida y para que no consideréis lo venidero como un castigo de Dios, sino como efectos a anteriores causas, pues estos acontecimientos serán la cosecha de la humanidad.
Si la humanidad restante todavía no ha madurado espiritualmente después del tiempo de la aparición del Señor, tampoco nosotros podremos rescatar a muchos hombres y almas, ya que para la telepatía el alma tiene que presentar un cierto grado de madurez espiritual. Esto significa que tiene que estar orientada hacia la correspondiente recepción. Por ello nos esforzamos de muchas maneras, para que la humanidad pueda reconocer a Dios. No seria de ayuda para vosotros, que os diésemos detalles sobre nosotros. Lo importante es, que la humanidad sepa, que hay existencias extraterrestres, que desean su bien. Deben saber que en el cosmos actúan fuerzas buenas para Dios y Su Hijo, y que también nosotros, vuestros hermanos, deseamos conseguir más rápidamente amoldar nuestro sistema a la conciencia divina.
Entonces preguntó un oyente: ¿Podemos hacerte preguntas?
Mairadí: ¡Si, podéis hacerlo!
Pregunta: Dijiste, que hay hermanos del cosmos de distintos grados de conciencia que están dispuestos a ayudar a la humanidad. ¿En qué ámbito de los mundos parcialmente materialesvives?
Mairadí: Todos somos hermanos y no miramos con desprecio a aquellos de un nivel de conciencia inferior. En realidad todos somos iguales. En tanto que nos respetemos y amemos mutuamente, todos somos hermanos en la escalera hacia la eterna existencia divina. Sin embargo, tú me has preguntado y yo te respondo: No soy ni más ni menos que todos nosotros, sólo un humilde servidor en un plano de conciencia más elevado, es decir, unos peldaños más arriba. Mi nave espacial es plana, se parece a un alma encarnada, que logra salir de su cuerpo terrenal: por una vibración elevada. La nave espacial plana es de momento la más rápida y la más desarrollada, ya qué viene de galaxias muy alejadas.
Ya existían formas parecidas mucho antes de los tiempos egipcios. Los hombres de aquel entonces tenían un estado de conciencia más elevado y mantenían contacto con sus hermanos espiritualmente más desarrollados. Algunas naves espaciales de aquel tiempo aterrizaban en esta Tierra. Nuestras naves espaciales están más desarrolladas que las de aquel entonces.
Pregunta: Muchas gracias por esta respuesta. Tendría una pregunta más. Aquí se ven estas naves espaciales desde hace varias decenas de años. También sabemos que tienen diferentes formas. También irradian diversas clases de luz. Muchos de los hombres quelas han visto, dicen que irradian luces de colores o una especie defuego. ¿Tiene esto algo que ver con el plano del que proceden los tripulantes de estas naves? ¿0 cómo se explican estos fenómenos sino?
Mairadí: Sí, entre otras cosas tiene que ver con el plano, pero también con la irradiación de la luz del Sol y de vuestros planetas circundantes. Con el tiempo todavía os contaré más sobre nuestra existencia y sobre los diversos procesos que se producen, cuando entramos en este sistema solar. Si la humanidad no hubiese adquirido el modo de pensar en el tiempo y el espacio, entonces sus ojos del alma estarían abiertos y la visión lejana permitirla reconocer, que en este momento nos encontramos por encima de este lugar y que sólo yo estoy aquí en esta sala. Para nosotros apenas hay problemas de tiempo y espacio. Antes de que el hombre haya producido un pensamiento, volvemos a estar en la nave espacial. Esto no es un pensar ni actuar utópico, sino el modo de vida legitimo, que puede adquirir todo aquél, que lleve la correspondiente vida. Referente a mi materialización, que se extiende sobre varios ámbitos de vibración. Ya os informaré con el tiempo.
Oíd lo que siempre os volveré a decir y pensad en ello. Si tenéis preguntas os las contestaré, en tanto que corresponda a la Ley de Dios. Vuestro mundo, vuestra Tierra, todo lo que vive en ella está en gran peligro, en un apuro infinito. Nosotros podemos reconocer muchas cosas por las corrientes magnéticas. Ellas nos lo muestran por los diferentes grados de vibración. También reconocemos por las auras de los países y de las ciudades, y por las auras de los hombres y animales, que van a venir grandes catástrofes mundiales. Es como antes de una gran tormenta; las auras están oscuras y cargadas de agresividad. La descarga se produce como el rayo y el trueno.
Cuando penetramos en este sistema solar, utilizamos rayos y ondas magnéticas muy especiales, a menudo nos quedamos en el ámbito de atracción de un planeta del sistema y esperamos la correspondiente onda magnética. Hay días en que apenas nos acercamos a la Tierra, porque los hombres, en acontecimientos especiales, irradian vibraciones enormemente negativas, que influyen en gran manera la atmósfera y las ondas magnéticas.
Pregunta: ¿Podría pedir todavía dos informaciones más? Nuestra prensa siempre vuelve a hablar de hombres, que dicen haber visto tripulantes de naves espaciales. Unos dicen, que los hermanos del cosmos tienen grandes cabezas y son deformes, otros hablan de apariencias contradictorias. ¿Cuál es la realidad? ¿Tenéis diferentes aspectos, según el plano, del que procedéis?
Mairadí: El Señor dijo: Os he creado según Mi imagen. Como todos somos hijos de Dios, poseemos Su forma espiritual. 0 sea, que tenemos vuestra forma, pero no la condensación, sino una estructura de materia más fina. Lo que muchos de vosotros ven, son, como ya habéis oído, reproducciones del cerebro u opiniones. También hay hombres clarividentes, cuyos ojos espirituales sólo están abiertos en una pequeña parte. El órgano de luz reduce por lo tanto esta imagen espiritual, y tanto el cerebro como el intelecto la deforman. Tales imaginaciones también son proyectadas a la crónica atmosférica y en su tiempo vuelven a ser captadas por un hombre que posee la misma imaginación. No somos ni enanos, ni hombrecitos deformes. Somos como vosotros, hijos de Dios, más desarrollados que el hombre.
Pregunta: De nuevo muchas gracias por esta respuesta. Quizás pueda hacer una última pregunta por hoy, si me lo permiten. Hayvarios informes que dicen, que los hermanos del cosmos se han llevado hombres en sus naves espaciales, unos por más tiempo, otrospor menos. Estos hombres entonces informan también sobre las naves. A veces son dejados en otro lugar, frecuentemente a cientosde kilómetros. ¿Corresponde esto a la verdad? ¿Qué utilidad tiene,que se los lleven? ¿Hacéis experimentos con ellos?
Mairadí: Si un alma ha alcanzado un elevado grado de desarrollo, no puede hacer otra cosa que querer servir, pues este es el mandamiento de amor del cuerpo espiritual. Precisamente fue el amor de Dios lo que más le fue inspirado al cuerpo espiritual. Si un alma es cogida por esta fuerza de amor, entonces ya no puede hacer otra cosa que servir a Dios y al prójimo, pues esto es el contenido de su vida.
A muchos de nuestros hermanos les cogió la piedad, por eso se encarnaron en un cuerpo terrenal. En el ámbito físico querían y quieren ayudar con la oración y buenas obras, para aliviar y acortar la suerte de la humanidad. Cuando uno de nosotros va a encarnarse en la Tierra, su cuerpo parcialmente material se queda en su patria de ese momento. Es decir, que la fuerza espiritual, el alma, se sale, para introducirse en un cuerpo condensado. El cuerpo parcialmente material queda conectado al alma que ha ido a las profundidades. Por ello entra como en un estado de sueño. El alma de un hermano del cosmos debería volver, después de ciertas encarnaciones previstas, a su cuerpo parcialmente material. Si no logra hacerlo, por haberse cargado demasiado con las influencias mundanas, también tendrá que ir por el doloroso camino de la purificación. La Ley espiritual dice: Cosas iguales se atraen. Si el alma que ha partido de nosotros ya no tiene el grado de vibración, es decir, la fuerza de magnetización y la orientación, para poder ser atraída por nuestros mundos y por su cuerpo parcialmente material, tendrá que ir por el camino de la purificación con la ayuda de la fuerza redentora de Jesucristo. El cuerpo parcialmente material que está dormido entonces se deshace.
Es legítimo que nuestros hermanos puedan recibir ayuda mientras posean nuestro grado de vibración. Por eso nos llevamos sus almas a nuestro planeta, cuando su cuerpo terrenal está en sueño profundo, según la Ley del Señor. Allí les damos nueva fuerza espiritual y ayuda, pero también les hacemos llegar conocimientos espirituales. Igual ocurre con vosotros los hombres, cuando un alma unida al cuerpo por el cordón espiritual, durante el sueño, va a mundos superiores según su grado de madurez, para echar allí un vistazo y llevarse impresiones y quizás nuevas fuerzas espirituales. En tanto que no hagáis estos viajes del alma en contra de la Ley, tendréis a vuestro lado un acompañante espiritual, que protege y guía al cuerpo espiritual.
Por otra parte, los hermanos del cosmos que se encarnan, corren un gran riesgo, ya que su cuerpo parcialmente material, como dije, se deshace cuando el alma se carga mucho en el cuerpo humano. Sin embargo, el amor al prójimo obliga a las almas. Así que cada ser despierto e iluminado tiene una misión de amor transmitida por el Espíritu de Dios, que cumplimos con alegría y gratitud, todos aquellos que sospechamos el gran amor. También nosotros estamos todavía limitados, y cuando partimos no vemos si lograremos volver. De un modo parecido ocurre con los seres espirituales puros, los ángeles, que se encarnan en un cuerpo por voluntad propia. Tampoco ellos saben con exactitud, cuando volverán a encontrar el camino desde la Tierra a la conciencia universal del Padre.
Hay hombres en vuestro planeta, que son llevados por un corto trayecto, por los hermanos de las estrellas. Estos prueban con ellos hasta qué punto alcanzan las fuerzas telepáticas. Es decir, que hacen experimentos midiendo sus fuerzas telepáticas con un hombre ensombrecido. Ellos comprueban hasta qué grado puede estar cargada el alma para responder aún a la telepatía y durante cuánto tiempo podrían mantener a los distintos cuerpos humanos bajo su abrigo de irradiación o en las naves espaciales. Pero también se encargan de que vuelvan a llegar a casa sin peligro. Esta ayuda también la realizan a través de la telepatía.
Sabemos que algunos hombres dicen que somos malos y que entre otras cosas obligamos a vuestros aviones a aterrizar. Pero esto no es como los hombres piensan y se lo imaginan. El hombre no está libre de temor y ve en todo, lo que no venga del espacio tridimensional, un peligro. Así que esta idea de que somos malos, realmente ha sido sacada de la fantasía de los hombres. Todo ser que posea mayores fuerzas divinas, está espiritualmente más evolucionado. Aquí no hablo de las almas que han pasado al más allá y que rodean y asedian a los hombres. Ellas poseen fuerzas del alma que no son maduras y ejercen una gran influencia sobre vosotros. Sin embargo, esta fuerza y este poder les son concedidos por vosotros, porque con los pensamientos habéis ido por el camino del egoísmo, por el que también van ellas hasta que hayan pasado al camino del altruismo y del servicio.
Además, no obligamos a ningún piloto a que aterrice, cegándolo, etc. Si un avión se acerca a nuestro rayo-guía, es posible que el piloto quede cegado por nuestras placas metálicas en rotación, pero nosotros no hacemos ningún mal a nadie, todo lo contrario, queremos ayudar. Además, estos fenómenos sólo pueden cegar al piloto mientras está cargado de pensamientos negativos. Vosotros los hombres todavía no habéis reconocido el gran poder y la fuerza de las sensaciones y pensamientos.
En cuanto nosotros, los hermanos del cosmos, y vosotros los hombres pensáis desinteresada y legítimamente, cambiamos enseguida la estructura de nuestro cuerpo, incluidos los ojos físicos y espirituales, por lo que podemos orientarnos hacia cosas, colores y formas que entonces enseguida nos sirven.
Si vuestros pilotos dominasen estas legitimidades, podríamos saludarnos sobre un rayo-guía y mostrarnos mutuamente como amigos.
El miedo y el temor salen de vosotros los hombres ignorantes y egoístas. Por eso tampoco podéis vivir en paz y amistad con vuestro prójimo.
¿Por qué se asusta el hombre, cuando se encuentra con algo que no conoce y que le es extraño? Sólo porque creéis, que sois la única existencia en esta gran totalidad. Mientras sigáis temiéndoos mutuamente, y consideráis a un hermano como un peligro para vuestros bienes y pertenencias, aún estáis muy lejos del gran reconocimiento de la totalidad. Todo el universo está habitado y lleno de existencias extra-terrestres. Ningún planeta, excepto las estrellas alimentadoras, está deshabitado. En todas partes se encuentran seres, que viven en su ámbito vibratorio, hasta que siguen evolucionando y van a mundos superiores o vuelven a encarnarse.
Alrededor de vosotros hay seres de la luz y de las tinieblas. Vosotros, los hombres, simplemente no podéis verlos, porque vuestros pensamientos limitados no os dejan ver estos ámbitos vibratorios.
Todo transcurre legítimamente y procede de la sensación. Mientras el hombre crea, que es la única existencia en el universo, en el que no viven seres invisibles, se sentirá solo. Esta creencia de ser lo único es sólo fantasía. ¡La realidad, sin embargo, es muy distinta! Estos pensamientos cerraron a la humanidad la visión a través de la materia y así la visión lejana. Por estos pensamientos contrarios a la Ley y de mente estrecha también fueron creados por vosotros el tiempo y el espacio, las tres dimensiones, que en realidad no existen. Sólo existen en vuestro mundo de ideas. Estos pensamientos los han producido ***los hijos de la Caída, que se encerraron durante miles de millones de años en sus propios pensamientos, como en una capa. Nosotros llamamos a esta capa la mayor condensación del espíritu, el hombre.
Nos alegraría poder acercarnos a nuestros hermanos humanos y entrar en un contacto más fuerte y más frecuente.
Pero la mayoría de los hombres no nos quiere escuchar. Están tan ocupados consigo mismos y apenas se toman tiempo de pensar sobre sí mismos, que cómo van a pensar sobre sus hermanos extra-terrestres.
Vuestros científicos, que están tan cegados, serían tan atrevidos, que nos tratarían como objetos para sus experimentos, si nos condensásemos de acuerdo con el plano material. No vamos a prestarnos a esto. Nosotros queremos advertiros y ayudaros.
De momento nuestro deber es orientarnos hacia vuestro planeta, comprobar las fuerzas telepáticas y hasta qué punto reaccionan los hombres a ellas. Esto significa, que comprobamos las fuerzas telepáticas, para reconocer, cuán grande tiene que ser la carga del alma de un hombre para no reaccionar ya a la fuerza de la telepatía.
Ante todo deseamos irradiar amor y pedir a la humanidad, que se oriente hacia Dios, nuestro Señor, pues sólo el hombre mismo y nadie más podrían impedir desastres todavía mayores, pues todo se basa en causa y efecto.
Nosotros ahora sólo podemos advertiros y prepararnos para el tiempo venidero, para la acción de rescate.
Sólo podemos alcanzar a algunos de nuestros hermanos de las estrellas por telepatía y pedirles que transmitan estos pensamientos, para que la humanidad vuelva a rezar e intente cambiar a sus hombres de Estado y científicos con la oración y palabras convincentes, para que muchos de vosotros reconozcáis por fin, lo que significa la verdadera vida multidimensional.
Nosotros conducimos nuestras naves espaciales por las corrientes magnéticas y por las órbitas elípticas de los planetas, pues todo se basa en la gravitación. En todas partes hay campos de gravitación, por los que volvemos a cargarnos de energía nosotros mismos y también nuestras naves espaciales, pero sobre esto ya informaré en otra ocasión.
Los hermanos de la nave espacial, (somos tres en total), os deseamos la fuerza del Señor y el amor de vuestro Maestro, que podáis sentirlo y conseguir la conciencia de Dios, para que un día podamos volver a estar todos unidos. Que la paz sea con vosotros y que Dios os proteja.
Amén.
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El Sermón de la Montaña es el Camino Interno al corazón de Dios, que conduce al perfeccionamiento.
Los bienaventurados verán al Cristo, y poseerán conmigo, el Cristo, la Tierra, en total mansedumbre y humildad. Dichoso aquel que vea la gloria del Dios Padre-Madre en todo! Habrá llegado a ser ejemplo vivo para muchos.
Yo conduzco a los Míos a reconocer la verdad.
Quien procede de la verdad, oye Mi voz, porque él es la verdad y, por eso, también oye y ve la verdad.
Los bienaventurados no tienen miedo y son alegres, pues ven y oyen lo que no ven ni oyen aquellos que todavía se esconden detrás de su yo humano y lo conservan con máximo esfuerzo, para no ser reconocidos.
Sin embargo, los bienaventurados ven en el interior de la cárcel del yo humano y se dan cuenta de los pensamientos más ocultos de sus semejantes. Alumbran ahí dentro con la luz de su consciencia clara y dicen en alta voz a sus semejantes:
"Bienaventurados en el espíritu los pobres, porque suyo es el Reino de los Cielos!"
Con las palabras, "los pobres", no se hace referencia a la pobreza material. No es ésta la que trae la bienaventuranza en el espíritu, sino la entrega a Dios, desde la cual el hombre cumple lo que es voluntad de Dios. Esa entrega es riqueza interna.
Con las palabras, "los pobres", se hace referencia a todos aquellos que no ambicionan pertenencias propias y no acumulan bienes. En sus pensamientos y aspiraciones cuenta la vida comunitaria, en la que administran legítimamente los bienes que Dios ha regalado a todos. No dirigen sus esfuerzos y afanes a lo mundano. Sirven al bien común y extienden sus brazos hacia Dios y recorren conscientemente el camino a la vida interna. Su meta es el Reino de Dios en su interior, que quieren anunciar y llevar a todos los hombres de buena voluntad. Su riqueza interna es la vida en Dios, para Dios y para su prójimo. Ellos viven el mandamiento "ora y trabaja".
Aspiran al espíritu de Dios y reciben de Dios lo que necesitan para su vida terrenal, y más aún. Estos son los bienaventurados en el espíritu de Dios.
"Bienaventurados los que sufren, porque ellos serán consolados".
El sufrimiento del hombre no proviene de Dios, sino que, el que sufre, o lo ha causado él mismo, o su alma ha asumido en el reino de las almas una parte de la culpa del alma de un hermano o de una hermana, para expiar por ella en la existencia terrenal, a fin de que el alma del hermano o de la hermana pueda entrar en ámbitos de vida interna más elevados.
Quien cargue con su sufrimiento sin inculpar a su prójimo y reconozca en el sufrimiento sus faltas y debilidades, se arrepienta, pida perdón y perdone, recibirá la misericordia de Dios; pues Dios, el Eterno, quiere consolar a Sus hijos y quitarles lo que no sea bueno ni saludable para su alma, ya que cuando el sufrimiento abandona al alma, es decir cuando han sido saldadas las causas que se habían hecho activas en el alma, el hombre se acerca más a Dios.
"Carga con tu sufrimiento", quiere decir: no te quejes de ello; no acuses a Dios ni tampoco a tu prójimo. Encuentra en tu sufrimiento tu comportamiento pecaminoso que ha llevado a este sufrimiento.
Arrepiéntete, perdona y pide perdón, y no vuelvas a hacer lo que hayas reconocido como pecado. Entonces la culpa del alma puede ser anulada por Dios, y recibirás incrementadamente, de El, fuerza amor y sabiduría.
Cuando te encuentres con un hombre afligido y puesto a prueba por el sufrimiento y te pida ayuda, socórrele y ayúdale hasta donde te sea posible y sea bueno para su alma. Y cuando veas que tu prójimo acepta la ayuda agradecido y con ella se reconstituye, dale más aún, si te es posible.
Sin embargo tú, que traes la ayuda, hazlo desinteresadamente. Si sólo lo haces por obligación externa, no recibirás por ello recompensa espiritual alguna -y además no harás servicio alguno al alma del afligido y puesto a prueba por el sufrimiento, sino solamente al cuerpo, al vehículo del alma.
"Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la Tierra".
Mansedumbre, humildad, amor y bondad van dándose la mano. Quien ha llegado a ser amor desinteresado, también es manso, humilde y bondadoso. Está lleno de sabiduría y fuerza.
Los hombres que estén en Mi espíritu, los que amen desinteresadamente, poseerán la Tierra. Oh ved!, el camino al corazón de Dios es el camino al corazón del amor desinteresado. Del amor desinteresado fluye la paz de Dios.
Los hombres que se han encaminado hacia el corazón de Dios, y los hombres que ya viven en Dios, obran para el Nuevo Tiempo, enseñando a todos los hombres de buena voluntad el camino a Dios. Con ello toman posesión de la Tierra más y más en Mi espíritu.
Los que aman desinteresadamente son los que vivirán en el Reino de Dios en la Tierra, en el Reino de Paz. Alegraos, los que ya ahora andáis por el camino al corazón de Dios! Sois en Mí los que preparáis el camino -y pioneros- para el Nuevo Tiempo. Muchos de vosotros encarnarán en el Nuevo Tiempo, en el reino de luz, y traerán consigo lo que hayan realizado en Dios, porque ya recorren el camino que lleva allí. Alegraos y estad agradecidos por la purificación y limpieza de vuestras almas, pues Me veréis a Mí y viviréis y estaréis conscientemente en Mí y conmigo.
"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados".
Quien tiene hambre y sed de la justicia de Dios, es un buscador de la verdad, que anhela la vida en y con Dios. El será saciado.
Hermano Mío, hermana Mía, que anhelas la justicia, la vida en y con Dios, consuélate y elévate del yo humano pecaminoso! Alégrate, porque ha comenzado el tiempo en que el Reino de Dios se acerca a los hombres que se esfuerzan por guardar los mandamientos de la vida.
He aquí que Yo, tu Redentor, Soy la Verdad en ti mismo. En ti mismo, pues, Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida.
La Verdad es la ley del amor y de la vida. En los Diez Mandamientos, que son extractos de la ley de Dios omniabarcante, encontrarás las frases señalizadoras para el camino a la Verdad. Respeta los Diez Mandamientos, y alcanzarás cada vez más el camino del Sermón de la Montaña, en el que está expuesto en lo fundamental el camino a la Verdad.
El camino a la Verdad es el camino al corazón de Dios, la vida eterna, que es amor desinteresado. El Sermón de la Montaña es el camino al Reino de Dios, a las leyes para el Reino de Paz de Jesucristo. Si te sumerges en ellas y las cumples, alcanzarás la sabiduría divina.
Ya has leído que el rayo de luz parcial de la Sabiduría divina se encuentra en vestido terrenal para dar la palabra de Dios y explicar las leyes de Dios. A través de este Mi instrumento, manifiesto ahora el Sermón de la Montaña con todo detalle y conduzco y acompaño a los de buena voluntad que van por el Camino Interno, mediante enseñanzas y lecciones que -en la medida en que son realizadas- conducen al Padre, a la luz eterna. Además, enseño a través de Mi instrumento la Ley Absoluta, la ley de la eternidad.
Comprende: nadie debe tener hambre o sed de justicia. Da el primer paso hacia el reino del amor, siendo en primer lugar justo contigo mismo. Ejercítate en una vida y forma de pensar positivas, y poco a poco llegarás a ser un hombre justo. Entonces traerás la justicia de Dios a este mundo; y también la representarás, porque estarás cumpliendo la voluntad de Dios, del Señor, desde Su amor y sabiduría.
Comprende: está cerca el tiempo en que sucederá lo que ha sido manifestado. El león yacerá junto al cordero, porque los hombres habrán alcanzado la victoria sobre sí mismos -a través de Mí, su Redentor-. Formarán una gran familia en Dios y vivirán en unidad con todos los animales y con la naturaleza toda.
Alegraos, el Reino de Dios ha llegado hasta muy cerca -y con el Reino de Dios también Yo, vuestro Redentor y portador de paz, el Soberano del Reino de Paz, del Reino mundial de Jesucristo.
"Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia".
La misericordia de Dios corresponde a la mansedumbre y bondad de Dios y es para todas las almas el portal al perfeccionamiento de la vida. Los hombres que a través de Mí, el Cristo, que vivo en el Dios Padre-Madre, hayan desarrollado en sus almas las siete fuerzas básicas de la vida -la ley desde el Orden hasta la Misericordia-, entrarán de nuevo, como seres espirituales puros, a través del portal de la misericordia en el amor desinteresado, en el Reino de Dios, en los Cielos, y vivirán en paz. El portal al eterno SER es la séptima fuerza básica, la Misericordia -llamada en el espíritu de Dios bondad y mansedumbre-. Todos los hombres que practiquen la misericordia, también alcanzarán misericordia y ayudarán a aquellos que se encuentren en el camino a la misericordia.
Comprended: el camino al corazón de Dios es el camino personal de cada cual, en comunidad con los que son afines a él; pues Dios es unidad, y unidad en Dios es comunidad en y con Dios, y con el prójimo.
Quien haya dado los primeros pasos en el camino al perfeccionamiento, cumplirá el mandamiento de la unidad: Uno para todos, Cristo -y todos para Uno, Cristo.
El Sermón de la Montaña es, tal como ha sido manifestado, el camino evolutivo a la vida interna. Todos aquellos que hayan avanzado en este camino de desarrollo al corazón de Dios, ayudarán a su vez a los que estén al comienzo del camino. En y por encima de todos brilla el Cristo, que Yo Soy.
"Bienaventurados los de corazón puro, porque ellos verán a Dios".
El corazón puro es el alma pura que se ha elevado hasta llegar a ser de nuevo un ser espiritual absoluto, a través de Mí, el Cristo en el Dios Padre-Madre.
Las almas puras que de nuevo han llegado a ser seres de los Cielos, vuelven a ser la imagen y semejanza del Padre eterno, y vuelven a ver al Eterno cara a cara. Ellas contemplan, viven y escuchan al mismo tiempo la ley del Padre eterno, porque de nuevo han llegado a ser espíritu de Su espíritu -la ley eterna misma.
Mientras los hombres y las almas tengan que escuchar aún en sí mismos al espíritu de Dios, todavía no son espíritu de Su espíritu, aún no son la ley misma del amor y de la vida.
Pero quien de nuevo ha llegado a ser la ley del amor y de la vida, ve al Padre eterno cara a cara y está en constante comunicación consciente con El. También ve la ley de Dios, la vida procedente de Dios, como totalidad, porque él mismo es la vida y el amor y en ellos se mueve. Quien se mueva en la Ley Absoluta de Dios, también la habrá desarrollado por completo -desde el Orden hasta la Misericordia-. A él le sirven las siete fuerzas básicas del infinito, por estar en unidad y armonía absolutas con todo lo que es.
"Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios".
Estas palabras, conforme a su sentido, significan: bienaventurados los que mantienen la paz. Ellos también traerán la verdadera paz a esta Tierra, porque se habrán vuelto pacíficos en su interior. Son conscientemente hijos de Dios.
Muchos de los hijos e hijas de Dios que llevan la paz en su interior y la traen al mundo, son los seres encarnados que forman parte de la misión de Dios y luchan por el Nuevo Tiempo, para que surja la humanidad espiritual que vivirá en el Reino de Paz de Jesucristo, en el tiempo de luz.
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Palabras del Soberano del Reino de Paz en la Tierra a los hombres del Nuevo Tiempo:
Vosotros, hombres en el Nuevo Tiempo, en el cada vez más luminoso Reino de Paz de Jesucristo en formación, que leéis el libro "Esta es Mi Palabra", comprended que los pioneros de Cristo tuvieron que luchar en varios frentes al mismo tiempo contra lo satánico, para ayudar a que el Reino de Dios anunciado se abriese paso.
Vosotros, pues, vivís en paz, en Mí, el Cristo, vuestro Hermano divino, el Soberano del Reino de Paz. Sin embargo, tras el muro de niebla viven y obran aquellas almas que no se dejaron abarcar por el Sermón de la Montaña, el camino a la vida interna, que todavía viven en la cárcel de su yo humano. Como hombres no quisieron escuchar la llamada de los que caminaban hacia el corazón de Dios. Mantuvieron cerrados sus oídos y sus corazones a la verdad y se escondieron detrás de su yo humano, detrás de sus ideas y opiniones, y de sus pareceres teológicos. También en el tiempo preparatorio que iba del antiguo al Nuevo Tiempo, al tiempo de luz, continuaron siendo fariseos, hipócritas, perseguidores y calumniadores.
Sabed: la luz de la Redención brilla en todas las almas hasta el cuarto plano de purificación. Así que tampoco ellas están perdidas. Muchos seres espirituales puros obran en el nombre del Señor detrás del muro de niebla -entre ellos también muchos hijos e hijas de Dios que Me han preparado a Mí, el Cristo, en la Tierra en diferentes vestidos terrenales y en distintas épocas, los caminos al cada vez más luminoso Reino de Paz en formación-. Allí, en los reinos de las almas, siguen obrando, sirviendo desinteresadamente a su prójimo. Los hombres y mujeres justos que han traído la ley del amor y de la vida a este mundo, lo tuvieron muy difícil en aquella época.
Comprended vosotros, hermanos y hermanas que ahora vivís en el Reino de Dios en la Tierra: los pioneros de Cristo para el Nuevo Tiempo se opusieron a lo satánico y demoníaco en aquel gran cambio de era del paso del viejo tiempo impregnado por el materialismo al Nuevo Tiempo, el tiempo de luz.
"Bienaventurados los que padecen persecución por su amor a la justicia, porque suyo es el Reino de Dios".
Qué más ocurrió en aquel tiempo preparatorio? Los pioneros de Cristo para el Nuevo Tiempo sufrieron persecución por su amor al Reino de Dios en la Tierra. Por parte de fariseos y escribas, por hombres de iglesia y por todos aquellos que les seguían ciegamente, fueron despreciados y calumniados. La verdad fue conscientemente puesta bajo una luz falsa, distorsionada. Aquellos que lucharon fielmente a favor de la verdad, fueron ridiculizados a causa de la verdad. Los hombres que sólo Me llevaban a Mí, Cristo, en los labios, pero no en sus corazones, predicaban contra ellos dentro de sus iglesias, y también fuera de los muros de las iglesias, y los calumniaban y discriminaban. Fueron insultados e inculpados de dar enseñanzas falsas.
A los verdaderos seguidores de Cristo, los pseudocristianos les negaron su condición de cristianos, porque ellos mismos no vivían lo que les mandé siendo Jesús de Nazaret. Como en Mi tiempo de Jesús, cierto que predicaban de sus Biblias y, ante los hombres, aparentaban piadosamente tener una fe en Mí -y eran, sin embargo, lobos en piel de oveja-; pues no hacían lo que he mandado a los hombres: amarse desinteresadamente los unos a los otros, así como Yo les amo; y por esto son fariseos e hipócritas. Y quien desprecia el mandamiento del amor al enemigo, desprecia al Cristo, que Yo Soy.
Quien lea esto posteriormente, que se acuerde de los pioneros de Cristo que prepararon la Tierra y la atmósfera de la Tierra para el Nuevo Tiempo. Trajeron una parte de la eterna ley irradiadora a la Tierra y a su atmósfera. Acordaos de ellos con amor, pues muchos de ellos no vuelven al vestido terrenal, para vivir y obrar en el Reino de Paz en la Tierra. Siguen luchando en los lugares de purificación. Luchan por las almas, para que también éstas se liberen de sus pecados y puedan entrar en la gloria que Yo Soy en el Padre.
Comprended: lo que las almas no han purificado en la Tierra, lo llevan consigo al otro lado del muro de niebla. Allí deben reconocer y expiar lo que han causado en vestido terrenal. Quien como hombre no ha llegado al autorreconocimiento, y por lo tanto no ha hecho penitencia, sigue vegetando, como alma, tras el muro de niebla, por así decirlo como sonámbulo, igual que antes en vestido terrenal -cosa que él llamaba vida-. Muchos de los que en su día fueron en vestido terrenal hipócritas y fariseos, vuelven a calumniar a sus hermanos en el reino de las almas, también los ridiculizan allí, y les niegan su condición de cristianos, para así ponerse de relieve a sí mismos. Esto sucederá hasta que reconozcan -seguramente bajo los más grandes sufrimientos y dolores- lo que han causado y en qué corazones Cristo verdaderamente ha resucitado.
De acuerdo con la ley cósmica de la atracción, el alma sufrirá en su cuerpo de alma lo que estando en vestido terrenal haya causado a sus semejantes y no haya purificado. El alma verá sus pecados en imágenes y al mismo tiempo experimentará en su cuerpo de alma los sufrimientos y angustias que como ser humano ocasionó a su prójimo. Los pecados que entonces sean en ella activos, obrarán sobre ella hasta que el alma se arrepienta de corazón, pida perdón y esté dispuesta a perdonar a su prójimo. Sólo entonces se transforma la energía pecaminosa en fuerza divina, y el alma se vuelve más luminosa y más pura.
Orad por aquellos que tras el muro de niebla se comportan de forma parecida a como antaño en la Tierra en vestido terrenal! Orad para que se autorreconozcan y hagan penitencia. Muchos de los calumniadores tendrán que reconocer, experimentar y eventualmente padecer en sus almas la pena y el sufrimiento de los pioneros, hasta que hayan llegado a la certeza de que Yo, Cristo, estuve con los pioneros, con Mis hermanos y hermanas, y que ahora estoy con ellos como Hermano divino.
Orad para que comprendan y sientan a tiempo que siguieron ciegamente a las fuerzas oscuras en el mundo contrario a la ley divina y ávido de poder! Las tinieblas incluso abusaron de Mi nombre para seducir a hombres y dificultar a los pioneros, a los hijos e hijas de Dios en la Tierra, el trabajo en la viña del Señor.
Comprended: quien Me ha seguido no ha sido respetado por los hombres que están apegados al mundo, porque Yo en Jesús también fui despreciado por ellos. En todos los tiempos hubo hombres que fueron verdaderos seguidores del Nazareno, que tuvieron que soportar y sufrir mucho.
Muchos de los pioneros para el Nuevo Tiempo avanzaron, sin embargo, inquebrantablemente en su camino, siguiendo Mis huellas. Tened presentes a aquellos hombres y mujeres valientes que, con una fe inquebrantable en Mí, mantuvieron una lucha justa por el Nuevo Tiempo.
Alegraos los que vivís en el Nuevo Tiempo, en el Reino de Paz, que cada vez se vuelve de sustancia más luminosa. Estáis unidos a ellos; muchos de entre vosotros estaban como pioneros en vestido terrenal en el gran cambio de era, para abrir paso al Reino de Dios.
El luchar y el vencer por Mí, el Cristo, ha permanecido como recuerdo en vuestras almas. Algunos de vosotros sienten intuitivamente que colaboraron en aquella época como pioneros. También sienten que en aquel tiempo las causas se volvían más y más pronto activas, y que lo positivo, el tiempo de luz, surgió poderosamente; el tiempo del Cristo, en el que ahora -en un vestido de materia más fina- de nuevo vivís.
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